domingo, 9 de marzo de 2008

UNA ENFERMEDAD SOCIAL - UNA MEDICINA SOCIAL

Ayer, en una reunión de estudiantes de mi facultad, de todos los años, se suscitó un problema. Al grano, el próximo año somos responsables de organizar un evento a nivel nacional. Guau!!! Que bacán, organizaremos un congreso, qué interesante!!!... vendrán personas de todos el Perú, esta es la etapa más interesante de nuestra vida universitaria, UNA OPORTUNIDAD ASÍ NO SE VOLVERÁ A PRESENTAR EN AÑOS, todo bonito verdad?... Y bien, ahora tenemos que trabajar en grupo, bacán...

Pero, ¿y cuándo es?... el próximo año, uh!!! Falta bastante!!!...

Bien, ahora la cosa mas dura, se necesita personas que trabajen en ello... Se escucha una lluvia de yo, yo, yo, yo, yo... ahora necesito cabezas, personas que se hagan responsables de esto, RESPONSABLES, y que valoren que en sus manos está en juego el nombre de la Universidad, el de nuestra facultad y el de la APEUCS.

El salón se quedó en silencio. Era obvio. Nadie quería asumir responsabilidades, ¿Qué paso? ¿Qué pasa? ¿Por qué la gente se comporta de esta manera? ¿Por qué, me pregunto?... En verdad, da mucha nostalgia, vergüenza y ganas de tirar todo al tacho y no hacer nada.

En esta vida TENEMOS QUE APRENDER A SER RESPONSABLES DE NUESTRA VIDA, NUESTROS ACTOS, NUESTRAS CARRERAS.

Si desde chibolos no aprendimos a hacerlo, es hora de comenzar, desde casa, en nuestros estudios, en nuestro trabajo, dar lo bueno de nosotros, lo mejor, ¿Para qué? Para ser competentes, BUENOS PROFESIONALES, la U, es cierto, está hasta el “perno”, y más “jodida” está la facultad, por la gente que en ella está, por la gran mayoría de personas que no son responsables, que se han olvidado de que ser buenas personas es responsables de nuestros actos y funciones. Cultivar valores hoy en día se ha convertido como comerse una ensalada de brócoli, con pepinillo (fruta y verdura), con una gran ración de espinacas, betarraga y zanahoria sancochadas, zapallo, arroz integral, trigo, avena, quinua, yuca, papa, vainitas, en fin... todo aquello QUE SABE FEO, y no sólo al paladar, sino también a la mente y a nuestra vida.

Estoy seguro que muchos habrán echo un gesto de “aj” con algunas de las verduras que mencioné, o con algunos de los comestibles que siguen. A qué me voy, los valores son como todo lo que mencioné, aquello que nos hará bien a nosotros, a nuestra vida, a nuestro presente y a nuestro futuro. ¿Se quieren en verdad? ¿Se aman como personas? ¿Para qué están en la U? para hacer chacota, para no hacer las tareas, para vagar la mayor parte del tiempo, para salirse de clases, para estropear los baños, para ser un caos en el grupo, para irse todos los días de parranda, para leer un párrafo al día, para divertirse con los amigos, ¿Para qué?...

Y es que hoy, la enfermedad que nos afecta, y en eso me incluyo, es que no le ponemos la debida importancia a lo que hacemos, preferimos seguir la fracesita de “la Chuchi Díaz”: “Vive la vida y no dejes que la vida te viva”... Yo les pregunto, te pregunto querido lector que aún me sigues aguantando y leyendo este “sermón”, ¿Qué entiendes por esta frase?... ... ... ... ok, bien, de seguro voy a coincidir contigo, yo entiendo que es NO ESTUDIAR, JUGAR, VIVIR SIN RESPONSABILIDADES, DORMIR, COMER EN EXCESO, GASTAR SIN MEDIDA, SALIR A DIVERTIRSE FULL FULL, UUUH, CUÁNTAS COSAS. En resumen, “vivir la buena vida”.

Pues, yo te pregunto, ¿Sería bonito vivir así no?... sería el paraíso. Pero no serías un profesional, no serías una gran persona, habrías entrado por las “huebas” a la Universidad que tanto te costó ingresar, económicamente como psicológicamente.

En verdad, cuesta mucho, cuesta, CUESTA pensar y decidir correctamente, cuesta hacernos cargo de nosotros mismos, estudiar, leer, trabajar verdaderamente en grupo, aprender para la vida, no sólo para nosotros mismos, si no para la sociedad, ya que TODOS cumplimos y cumpliremos un rol social, seremos algo y mucho para nuestra sociedad.

Amigos, todo está en la cabeza, en el pensamiento, en la manera de ver las cosas, en la forma de tomar las cosas. Es difícil decidir por ir a la Universidad a aprender y a estudiar que ir a una fiesta, a un lugar donde no estudiaremos, a un lugar donde “viviremos la vida”.

En verdad, de seguro nuestra época escolar fue tan igual que como ahora. Cómo quisiera y desearía que todo empiece de nuevo y acostumbrarme a ser un buen estudiante. Pero no se puede, la vida continúa, y hay que seguir adelante.

A lo que quiero llegar es que, los invito a ser mejores personas, a ser futuros buenos profesionales, competitivos, por los cuales los gerentes de las empresas estén ansiosos por contratar, ¿Cómo? Siendo responsables de sus actos y funciones, cultivando valores, siendo buenos hijos, buenos amigos, buenos ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS.

Muchos jóvenes no tienen la misma suerte que ustedes. No desaprovechen la oportunidad que la vida les da. No desaprovechemos la oportunidad que el destino nos regala. Esta vez se nos encomienda comernos un enorme plato de aquellas verduras que no nos gustan. Hagamos las cosas bien, no por quedar bien, sino porque así lo amerita el caso, porque “de esta”, este gran congreso, aprenderemos bastante.

Para terminar. Para que las fuerzas no se les vaya, para que lo que quieran se realice, y para que lo que se propongan hacer salga bien, oren al Señor Todopoderoso, Él les brindará la fuerza necesaria para emprender esta nueva lucha contra la “vida” y vivir la nueva VIDA; donde “vida” es la vida de un mal estudiante, IRRESPONSABLE DE SUS ACTOS Y FUNCIONES, y donde VIDA es un buen estudiante, RESPONSABLE DE SUS ACTOS Y FUNCIONES.